\ Astrocápsula 53 - Un sombrero en el espacio

No está conectado. El boletín puede incluir alguna información del usuario, por lo que es posible que no se muestre correctamente.

Astrocápsula 53 - Un sombrero en el espacio

Astrocápsula 53 - Un sombrero en el espacio

 28 de diciembre de 2025 en la Tierra - Vigésimo año galáctico - #53

 



Un sombrero en el espacio

 

Dos mil millones de estrellas dentro de la chistera

 

 

 

El 19 de noviembre de 2013 despega antes del amanecer, desde el puerto espacial de la Agencia Espacial Europea (ESA) en la Guayana Francesa, un cohete ruso Soyuz-Fregat que, en un vuelo impecable, coloca en el punto de Lagrange L2 una de las joyas de la ciencia espacial europea. Horas después se despliega el panel solar que confiere al aparato su característica forma de sombrero. Cuando esta máquina prodigiosa se ponga a girar y a devorar la luz de las estrellas, cambiará para siempre nuestra visión de la Galaxia.

 

Lanzamiento de Gaia. Kourou, 19 de noviembre de 2013. ESA.
Fuente y crédito: ESA 

 


 

La ESA alcanzó un éxito enorme en los años 80 con la misión Hipparcos, que recopiló datos de unas 120 000 estrellas. Este logro abrió el camino para la misión Gaia, que aplicaría las mismas técnicas al estudio de 15 000 veces ese número de astros. Por primera vez se dispondría de una muestra significativa de las estrellas de la Galaxia. Gaia estaba destinada a recopilar medidas sobre distancia, posición, movimiento y brillo de una cantidad abrumadora de objetos, y hacerlo, además, con una precisión sin precedentes.    

Gaia albergaba la cámara más grande jamás enviada al espacio. Dos telescopios superponían en el detector las estrellas de dos direcciones diferentes, para comparar sus posiciones con una precisión sin igual. Barrió muchas veces la esfera celeste para construir el mayor censo astronómico de la historia: asteroides del Sistema Solar, cuásares lejanos, estrellas del entorno solar brillantes o débiles... Este desgarbado sombrero giratorio radió a la Tierra, hasta su apagado en enero de 2025, más de 200 terabytes. Esos datos, procesados, se traducen en casi 2 petabytes, equivalentes a 250 millones de canciones que tardaríamos 1500 años en escuchar una sola vez.

 

La estructura de nuestra Galaxia, una espiral barrada, revelada por la misión espacial Gaia. ESA. 
Fuente y Crédito: ESA.

‍ 

 

Este proceso de datos supone el mayor cálculo científico de la historia, y se prolongará hasta 2030. Los resultados provisionales incluyen 1800 millones de estrellas, 34 millones de espectros, 150 000 asteroides, 10 millones de estrellas variables o un millón de sistemas binarios. Se ha cartografiado la barra central de la Galaxia y el alabeo de su disco y se ha revelado su carácter caótico, con corrientes estelares resultado del canibalismo de galaxias ligeras. Al fin tenemos el censo completo de los astros a menos de 100 pársecs del Sol. Los datos finales mejorarán estas cifras.

 

 

La estructura de nuestra Galaxia, una espiral barrada, revelada por la misión espacial Gaia. ESA. 
Fuente y Crédito: ESA.

 

La misión sucesora, Gaia-NIR, en el infrarrojo, colocará el listón aún más alto para la astrofísica galáctica de la generación siguiente. Pero tendremos que ser pacientes: si todo sale bien, se prevé un lanzamiento para 2045. 

 

Como bien dijo el filósofo francés Jean Jacques Rousseau, "la paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces”.

 


Para saber más

 

 


Cápsula realizada por 

David Galadí Enriquez



‍Si no deseas seguir recibiendo las Cápsulas Astronómicas, puedes darte de baja cancelando la suscripción.

____________________________________________________

 

Consulta nuestra POLITICA DE PRIVACIDAD

‍©  2025 - Federación de Asociaciones Astronómicas de España - FAAE