Desde que la Tierra gira sobre su eje en órbita alrededor del Sol, el planeta ha conocido la noche. Cada día, la mitad del mundo se sumerge en la sombra, creando el ritmo natural de luz y oscuridad bajo el cual ha evolucionado la vida en la Tierra.
Ahora, una startup privada con sede en California propone un futuro diferente: miles de espejos espaciales montados en satélites dirigen la luz hacia zonas específicas de la Tierra, amenazando la oscuridad natural. La compañía describe este concepto como "luz solar a demanda", una idea que alteraría radicalmente el entorno nocturno tal como lo conocemos.
Cómo funcionan los sistemas de iluminación orbital
La propuesta de Reflect Orbital se centra en el despliegue de satélites equipados con grandes superficies reflectantes en la órbita baja terrestre. Estos espejos redirigirían la luz solar hacia objetivos en la Tierra para los clientes que buscan luz nocturna.
Según los materiales de la compañía, el sistema está diseñado para iluminar áreas de hasta cinco kilómetros de ancho, con una luz reflejada que alcanza intensidades de entre 0,8 y 2,3 lux, varias veces más brillante que la luna llena.

Imagen satelital ajustada que demuestra la iluminación potencial que podría producirse con un sistema de iluminación orbital
diseñado para reflejar la luz solar sobre la superficie de la Tierra durante la noche. Cortesía de DarkSky.
Dado que los satélites se mueven rápidamente por el cielo, cualquier área determinada se iluminaría solo brevemente, durante minutos, al pasar un solo satélite sobre ella. Por lo tanto, lograr una iluminación constante o sostenida requerirá múltiples satélites apuntando a la misma ubicación en secuencia. Para proporcionar una iluminación de valor práctico, la compañía ha propuesto desplegar miles de satélites en grandes megaconstelaciones.
Reflect Orbital ha solicitado una licencia a la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. y, de aprobarse, planea lanzar prototipos de satélites a partir de 2026.
Una nueva amenaza con impactos sin precedentes
Los sistemas de iluminación orbital, como los que se proponen actualmente, representan una intervención ambiental sin precedentes. Según la evidencia científica actual, estos sistemas introducirían riesgos significativos para el entorno nocturno a escala global: degradación ambiental, impactos en el bienestar humano, amenazas para la seguridad pública, impactos en la investigación astronomica, peligro de los desechos orbitales, ...
Oposición a la propuesta de Reflect Orbital
DarkSky, organización sin fines de lucro dedicada a proteger la vida silvestre y las comunidades de los efectos nocivos de la contaminación lumínica, ha publicado una declaración organizativa en la que se opone a la propuesta de Reflect Orbital en su forma actual. DarkSky evalúa toda la iluminación según los Cinco Principios de Iluminación Exterior Nocturna Responsable, que enfatizan que la iluminación debe ser necesaria, dirigida, de bajo nivel y bien controlada. Los sistemas de iluminación orbital, tal como se conciben actualmente, contradicen fundamentalmente estos principios.
La declaración también insta a la Comisión Federal de Comunicaciones de EE. UU. a subsanar las lagunas regulatorias que, desde hace tiempo, permiten que los despliegues de satélites se lleven a cabo sin una revisión ambiental conforme a la Ley Nacional de Política Ambiental (NEPA). Además, DarkSky insta a Reflect Orbital a demostrar liderazgo encargando voluntariamente una evaluación de impacto ambiental exhaustiva e independiente, realizada por expertos cualificados. Las tecnologías con implicaciones ambientales globales exigen transparencia y una evaluación rigurosa antes de su despliegue.
Una llamada a la acción inmediata
DarkSky anima a nuestra comunidad a tomar parte firmando una carta abierta a Reflect Orbital. Al añadir tu nombre y suscribirte a las actualizaciones, te mantendrás informado sobre cómo enviar comentarios durante el período de revisión de la FCC previsto para enero, así como sobre otras oportunidades para posicionarte.
La noche no está en venta. Todos merecemos tener voz y voto para determinar el futuro del cielo nocturno y de la noche tal como la conocemos.







